maternidad

Soy madre de un niño con altas capacidades

niño con altas capacidades

 

Tenía claro que quería publicar este post pero no sabía cómo. Así que le di vueltas,  y pensé que quizás una serie o sección enfocada a diferentes tipos de maternidad estaría bien. Porque la maternidad o la no maternidad cada uno la vive como quiere, como le gusta y muchas veces, como puede.

Buscaré todo tipo de perfiles, ponerte en el lugar del otro, conocer su historia, estoy convencida de que nos puede aportar muchísimo a todos y por eso he decidido comentar esta sección: mi maternidad, mi paternidad.

Ana es madre de un niño de altas capacidades, intelectuales y emocionales.

Personalmente no tenía ni idea de que había altas capacidades emocionales así que para mí ha sido un regalo que ella me haya contado su historia. Espero que te guste.

Así comenzaba mi conversación:

Este finde estuve dándole un par de vueltas a lo que te podría contar sobre la dimensión emocional de los niños con altas capacidades y, al final, he llegado a la conclusión de que lo que yo te cuente va a ser una interpretación personal de lo que leo al respecto, probablemente muy contaminada por mis vivencias personales.

Así que prefiero mandarte las primeras páginas de un libro de Jeanne Siaud-Facchin (autoridad indiscutible en la materia) que se titula “El niño superdotado” y que creo ofrece una visión clara del perfil de estos niños. Me parece interesante no sólo para los niños con altas capacidades, sino también para niños sensibles en general. Creo que te va a gustar.

Lo que a mi me encantaría, es poder romper el estereotipo de los niños de gafitas, eruditos, redichos, adultos en miniatura que todo lo saben y todo lo opinan y presentar otra visión, la de su realidad, que nos aporta respuestas al por qué y el para qué de su comportamiento.

 


Para mi, unos apuntes muy básicos serían los siguientes:

Ser superdotado es, ante todo, una manera de ser y un modo de funcionar.

No se trata simplemente de niños más inteligentes que el resto de los niños de su edad biológica. No es una cuestión de cantidad, se trata de una inteligencia cualitativamente distinta.

Mi hijo (como muchos otros niños de altas capacidades) presenta un pensamiento en arborescencia y no un pensamiento lineal. Su pensamiento no va de A a B de manera ordenada. Al contrario, su pensamiento es como un árbol con muchas ramas conectadas entre si. Tienen tantas ideas agolpadas en sus cabezas que sienten que al intentar expresarlas, el habla se convierte en un cuello de embudo que les ralentiza. Les resulta  tremendamente difícil expresar con claridad esa maraña de pensamientos y por ello, en muchas ocasiones, acaban guardando silencio. ¿Te acuerdas cuando te decía que mi hijo era un listo pero que no lo parece?. Pues por aquí van los tiros.

Las altas capacidades no son sólo intelectuales.

Se trata de niños que tienen muy desarrollados todos sus sentidos (desde muy pequeños les molestan los ruidos, los olores, las texturas…). Podríamos decir que poseen altas capacidades sensoriales. Hiperestesia.

A modo de anécdota te diré que mi hijo “siente” físicamente el ruido intenso. En un concierto este verano nos tuvimos que ir porque decía que el ruido le provocaba latigazos en el cuerpo. Sentía dolor. Verídico.

 

Se trata de niños con una  sensibilidad extraordinaria, cuya esfera emocional lo invade todo.

Piensan primero con el corazón y después con la cabeza. Intentan mantener controladas todas las emociones que lo asaltan constantemente y eso les puede llegar a generar ansiedad. Sienten amplificado y constantemente.

Hay una frase que para mi lo define muy bien: “para ellos un roce es un golpe, un sonido es un ruido, una desgracia es una tragedia, una alegría es un éxtasis, un amigo es un amante, un amante es un dios y el fracaso es la muerte” (no sé quien es el autor, me la encontré googleando)

 

Son niños frágiles. Muy susceptibles

Resulta muy fácil herirlos con cualquier comentario negligente. Son como caracoles sin concha. Se esfuerzan por disminuir la intensidad de la reacción que les provocan los malos gestos de otros, pero si la situación se prolonga, los diques de contención ceden y la intensidad emocional se desborda (llanto, rabia…). Por ello, son tachados muchas veces de exagerados o teatreros, y nada más lejos de la realidad. La intensidad de su reacción es directamente proporcional a la intensidad de su sentimiento.

 

Nunca debemos confundir inteligencia con rendimiento, ni capacidad con éxito. A nivel escolar, el niño de altas capacidades es un niño con necesidades educativas especiales.

Así, como suena. Son, en su mayoría niños con muy buena gestión de la memoria y gran motivación hacia el conocimiento de todo aquello que les atrae e interesa (que no tiene porqué coincidir con lo académico), con una enorme creatividad y una prolífica capacidad de imaginación. Como consecuencia suelen manifestar tedio escolar (les aburren las tareas repetitivas) que, si no reconducimos, podría derivar en falta de motivación y, en el peor de los casos, fracaso escolar.

 

Son niños y como tales hay que tratarlos.

Tienen un procesador potente pero todavía carecen de las habilidades emocionales necesarias para manejarlo con precisión. No caigamos en el error de tratarlos como adultos, no esperemos ni promovamos comportamientos más maduros y más exigentes de lo que su edad biológica determina. Me parece demoledor para un niño.

 

¿Y qué pasa con las familias de estos niños?

En un porcentaje muy elevado de los casos son los padres los que observan que la conducta de su hijo no coincide con la de otros niños de su edad. Y te diré que, por lo que he observado, raramente fallan en estas apreciaciones. Son niños de crianza difícil, muy intensos, que cuestionan todos los límites (sobre todo si no los comprenden o les parecen injustos), incansables, preguntones, agotadores… que te hacen plantearte qué estas haciendo mal o qué se te está escapando de tu control. No creo que sea muy adecuada la comparación, pero yo misma he sentido mil veces que tengo que pilotar un deportivo con un simple carné de utilitario.

Y ahora, un poco más de información:

Una entrevista con Carmen Pomar. Profesora de Psicología, doctora de la unidad de atención educativa en altas capacidades de la USC y directora del equipo técnico de la Asociación de Altas Capacidades de Galicia.

Un vídeo sobre la evolución de la educación.

Y por último un niño que en casa es inmensamente feliz.

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17 Comments

  • Reply Eva marzo 9, 2018 at 5:26 pm

    En Japón son los padres de estos niños que van a terapia/formación para aprender cómo tratarlos o cómo actuar. Uno de los míos tb tiene altas capacidades, ha hecho grafo terapia, su cabeza iba tan rápido que su mano no era capaz de seguirla. Ha saltado un curso, para él seguir con las tablas de multiplicar era una pesadilla ya que desde los 4 multiplicaba. Tampoco es la solución porque emocionalmente son más inmaduros que sus amigos aunque en mi caso ha sido positivo. Totalmente de acuerdo con la alta sensibilidad y los cambios de humor (Dios mío dame paciencia!)

    • Reply Baballa marzo 9, 2018 at 6:14 pm

      Hola Eva, muchas gracias por tu aportación. A ver si entre todos conseguimos dar visibilidad a esta maternidad diferente.
      besos
      Lucía

    • Reply Baballa marzo 11, 2018 at 5:25 pm

      Hola Eva, gracias por tus palabras, la verdad es que para vosotros debe ser complicado, pero estoy segura de que lo haréis genial. 🙂

  • Reply Marta marzo 10, 2018 at 4:23 pm

    Hola Lucía,
    enhorabuena por el post y la idea de la sección. Como madre reciente y profe me encantará leer sobre distintos tipos de maternidad, a veces el desconocimiento hace difícil ponernos en la piel del otro y, por lo tanto, aportar o, al menos, no entorpecer.

    • Reply Baballa marzo 11, 2018 at 5:23 pm

      Hola Marta, ojalá encuentre muchas madres y padres que les apetezca contarme cómo es su maternidad. Muchos besos.

  • Reply Maria marzo 10, 2018 at 6:50 pm

    Ante todo son niños si, pero no se les trata como a los demas niños porque ellos asi lo requieren. Donde a un niño de 2 años le dices no porque te haces daño, por ejemplo, a ellos hay que explicarles lo que le produce ese daño y porqué. Son extremadamente sensibles pero tambien tienen un sentido de la justicia/injusticia descomunal. A menudo no saben gestionar las emociones, hay que trabajarlas mucho con ellos. Y respecto a lo academico hay que darle alas, a parte de los contenidos propios que se ven en clase dejarlo que profundice mas en lo que le interese o que investigue acerca de lo que le despierte la curiosidad. Fundamental que el docente que tengan sepa tratarlos poruqe los.pueden aburrir y desmotivar de manera que incluso llegan a somatizar enfermedades para no ir al colegio. Y ante todo hay que explicarles porque son asi y lo que tienen, porque hasta que se lo explicas ellos no se sienten normales, se consideran raros a si mismos y como tal a veces se aislan. Yo tb soy madre de una niña con aa.cc. Está un curso adelantada lo que ha supuesto un enorme cambio (para bien) para ella y para nosotros. Y totalmente integrada con sus nuevos compañeros, aunque la madurez no lo comparto, ella es mas madura que el resto aunque se aun año menor. Interesante artículo Lucia. Aunque dentro de estoa niños cada uno es de una manera aunque tengan alginas similitudes caracteristicas

    • Reply Baballa marzo 11, 2018 at 5:22 pm

      Hola María, yo personalmente no tenía ni idea de que también existían altas capacidades emocionales y para mi este testimonio ha sido un regalo.
      Besos

  • Reply anna marzo 14, 2018 at 8:27 pm

    Hola, Ana.
    No sabes cuánto te agradezco esta aportación que nos haces. Mi hija mayor también tiene AC y me siento muy identificada con las palabras “Son niños de crianza difícil, muy intensos, que cuestionan todos los límites (sobre todo si no los comprenden o les parecen injustos), incansables, preguntones, agotadores… que te hacen plantearte qué estas haciendo mal o qué se te está escapando de tu control. No creo que sea muy adecuada la comparación, pero yo misma he sentido mil veces que tengo que pilotar un deportivo con un simple carné de utilitario.”
    Yo me desbordo muchas veces, no sé qué más hacer y me planteo qué estoy haciendo mal. Supongo que la intensidad de sus reacciones y sus constantes desafíos también tienen que ver con su pre-adolescencia, pero es tan difícil a veces.
    Gracias.

  • Reply aaana marzo 16, 2018 at 10:16 am

    Como madre de una familia con altas capacidades… tanto en padres como en hijas… te agradezco el post. Es TAN difícil. Te sientes (y se sienten) TAN distinto, no sólo por tu situación sino por aguantar comentarios ajenos… que en fin, las cosas han mejorado muchísimo (yo recuerdo de niña el “cállate, tus preguntas no nos interesan a nadie”, a la profesora de matemáticas reñirme porque mi razonamiento era demasiado profundo…) y ahora en los colegios se preocupan más por ellos. En fin, es un trabajo diario!! Como todas las familias claro. Pero cuando alguna vez me dicen “qué suerte tenéis”… a veces NO es una suerte, sino una dificultad para la sociedad!

    • Reply Baballa marzo 16, 2018 at 2:55 pm

      Me alegro muchísimo 🙂

  • Reply Niños con altas capacidades | Dpto. de Orientación Calasancias A Coruña marzo 19, 2018 at 10:35 am

    […] Soy madre de un niño con altas capacidades […]

  • Reply María J. marzo 22, 2018 at 6:02 pm

    Bueno, al final, me decidí a escribir. Leí su post nada más publicarlo y me sentí tan identificada, tan comprendida, tan aliviada de saber que la sensación que me invade, la situación a la que nos enfrentamos en casa y en el cole, es tan similar al de resto de familias con hijos/as con altas capacidades que no he tenido más remedio de superar mi timidez y expresar mi agradecimiento por esta iniciativa de dar visibilidad a otros tipos de maternidad.
    Disculpa por no haberme presentado antes: me llamo María, y soy madre de un niño de 8 años con AC, a demás de otro niño de 5. En nuestro caso, la mayor preocupación nos viene dada por la inadaptación que veo que sufre mi hijo al no sentirse integrado en su clase, el no llegar a conectar con nadie desde que inició infantil hasta ahora, 2º de primaria.
    En el colegio, este año han comenzado un programa para niños y niñas con AC (45 min a la semana, poco, pero algo es lago) al que bajo mi punto de vista le falta dos patas muy importantes:
    – sesiones con un psicólogo: particularmente veo que mi hijo está perdido, no comprende ciertas cosas y quizás en sesiones con otros niños puedan expresar cómo se sienten, que no comprenden.
    – escuela para padres : si nosotros no sabemos entenderlo ¿cómo pretendemos que lo entiendan los demás? Estamos taaaaaaaaan perdidos su padre y yo.
    Sé que las asociaciones pretan estos servicios, y que en el caso de mi colegio, han empezado este año con el programa, y dado el buen resultado que está dando, lo van a presenta a Educación para obtener mayor uno más completo al que se le pueda asignar más tiempo (una o dos tardes a la semana) y recursos.

    Dar visibilidad a esta maternidad (y paternidad) tan incomprendida no es fácil, porque como pasa en la realidad, muchos piensan que nos preocupamos o nos quejamos por vicio (total, “si tu hijo es superdotado lo debe de tener todo ¿no?”. Pues no señora, NO!; “que siempre hay cosas peores” y soy consciente, pero no podemos escudarnos siempre en esto y obviar realidades necesitadas de apoyo y visibilidad como las altas capacidades).

    Perdone que me extienda tanto, y que haya utilizado su post para desahogarme … pero quiero animarla a que siga dando visibilidad a este tipo de maternidad, y a este tipo de infancia que no es ni mejor ni pero, simplemente diferente.

    Felicidades por hacerlo.

    • Reply Baballa marzo 22, 2018 at 6:40 pm

      Hola María José
      Muchas gracias por atreverte y por compartir con nosotros tu experiencia 🙂 mucho ánimo, seguro que lo estáis haciendo genial! Muchos besos

  • Reply Belén marzo 26, 2018 at 12:46 pm

    El sentimiento que me ha acompañado desde que nació mi hijo, con AACC, es incomprensión. Siempre he sabido que era diferente y que lo tenía que criar de otra manera porque tiene otras necesidades y es muy intenso en lo emocional. Pero fue evaluarle y asesorarme por profesionales lo que me hizo comprender a mi hijo y entender también mi propia vida, por qué somos un poco diferentes a los demás. Simplemente pensamos y sentimos con mucha más intensidad.
    Visibilizar este tema es importantísimo para las personas con AACC, ya que hay mucho desconocimiento. Ni siquiera la mayoría de los docentes están preparados para detectar a estos niños y ofrecerles los recursos que la ley recoje para ellos, ya que son alumnos con necesidades específicas. Y como cualquier niño, tienen derecho a desarrollar su potencial porque lo contrario sólo conduce a la frustración y a la desmotivación.
    Gracias por el post.

    • Reply Baballa marzo 27, 2018 at 8:15 am

      Gracias a ti Belén por contarnos tu historia. Mucha fuerza.

  • Reply Rizog abril 5, 2018 at 9:42 pm

    Pensé que era la única que había pasado por eso, no soy una madre primeriza ya mi hijo mayor tiene 32 años, siempre fue para mí un poco peculiar al resto de mis otros hijos y de otros niños de su edad. He de indicar que he llegado a este artículo puesto que después de ir a una reunión de la escuela de mi nieta fue que escuche ese término. Decidí indagar un poco más y me topo con esto. Me siento un poco mal al ver que mi hijo era alguien superdotado, desde muy pequeño se comportaba como un adulto, le gusta mucho saber, odiaba los ruidos particularmente las fiestas y le interesaba ver más algún canal informativo que uno de animaciones. De joven fui igual pero salio a relucir más su personalidad de “No me des pescado, enséñame a pescar”, eso es lo que más me gusto de él siempre le gusto hacer las cosas con su propio esfuerzo y vea que le salía muy bien. Ahora tengo una nieta, hija de él, que tiene sus misma cualidades, con 7 años no pare de preguntar y hasta hace poco me ha dicho “abuela, me gusta hacer todo yo, si necesito ayuda te lo pediré”, vaya niña que ha salido a su padre.

  • Reply No soy madre - Baballa un blog de familiaBaballa un blog de familia junio 8, 2018 at 8:45 am

    […] reto de este año en el blog vino de una lectora, Ana, que me habló de su maternidad con un niño de altas capacidades. Gracias a esta oportunidad pensé que quería hablar de cómo vive cada una su […]

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